Natural, espumoso, emoliente e hidratante y además, respetuoso con el medio ambiente

Hoy traigo una receta que seguro le sacarás mucho provecho, la hice justamente porque en estos momentos salir de casa no es  nada sensato si podemos elaborar todo lo necesario nosotros mismos. Como nos quedamos sin detergente lava platos, me puse a elaborar uno con el aceite reciclado de cocina. Puedes utilizar cualquiera que sea insaturado, inclusive uno mezcla.

Como en todas mis recetas coleccionables, al pié de este paso a paso tienes el archivo #22 en pdf  para descargar. Si deseas hacerte con las primeras 10 recetas coleccionables, puedes acceder a ellas en este e-book. 

El jabón líquido potásico es un tipo de jabón ligeramente alcalino (8 a 9 pH) que puede ser transparente o cremoso, es suave con la piel y muy rendidor.  A pesar de que el jabón de potasio está considerado el jabón más simple por sus componentes, no lo convierte en el más fácil de elaborar. Por tal motivo te invito a formar parte del nuevo curso de Jabones líquidos donde enseñaré 3 técnicas diferentes de elaboración y con calculadora de saponificación exclusiva con equilibrio NaOH/KOH.

El jabón líquido se elabora por proceso en caliente, debe ser cocinado entre 60º C y 80º C por una hora aproximadamente. El resultado es una pasta madre que debe diluirse para poder tener la consistencia de jabón líquido. Esta pasta puede guardarse en la nevera por muchos meses y diluirla cuando se necesite ya que el jabón diluido tiene menos durabilidad porque es propenso a contaminarse.  En mis comienzos utilizaba una olla de baño de maría o el horno de casa, pero finalmente y para mayor comodidad y eficiencia, me he comprado dos ollas de cocción lenta que son una maravilla. Las marcas más comunes son Crock Pot y Russell Hobbs que puedes conseguirlas a partir de 30€ en Amazon o tiendas especializadas.  En este tutorial seguirás el paso a paso para elaborar jabón líquido, no es difícil, sino hay que tener mucha paciencia hasta que el jabón esté cocido. No sirve probar el pH mientras está caliente, solo cuando se enfría. Si tienes paciencia el pH bajará a 8 cuando el jabón se vea gelificado. Lo positivo de esta técnica es que reciclas aceite de cocina y no deberás esperar a que cure, puedes utilizarlo de inmediato.

  INGREDIENTES

  • 250 g de aceite de girasol usado y filtrado
  • 200 g de aceite de coco (virgen o de 76ºF)
  • 50 g de aceite de oliva cualquier calidad
  • 126 g de hidróxido de potasio 90%-91%
  • 322 g de agua destilada para la sosa
  • 420 g de agua para diluir la pasta madre.
  • 150 g de glicerina
  • Aceite esencial de limón o de naranjas dulces (opcional)
  • 25 g de Ácido cítrico o 50 g de bórax para

  MATERIALES

  • 1 termómetro digital o de barilla
  • 1 olla de cocción lenta o de baño de maría.
  • 3 jarras de plástico o térmicas 250 ml
  • 1 espátula de silicona o de madera
  • 1 batidora de inmersión
  • 1 botella con bomba dosificadora
  • guantes de látex o vinilo
  • gafas de protección
  • 1 balanza de cocina
  • 1 delantal

PROCEDIMIENTO

  1. Filtra el aceite usado de cocina. Si no tienes girasol, usa soja, canola o maíz. Si no tienes oliva usa cualquiera de los anteriores y completa las grasas insaturadas. Pesa todos los ingredientes y prepara una mise en place, que es desplegar cada uno de los ingredientes y materiales de forma que puedas chequear que no te falte ninguno.

2- Ponte los elementos de protección. Coloca los aceites y la glicerina a calentar hasta que lleguen a los 60º C – 70º C. Puedes calentarlos también en una olla a fuego directo, pero asegúrate de tener caliente la crock pot, porque la diferencia de temperaturas al verter los aceites calientes la puede quebrar.

3- Cuando los aceites hayan alcanzado los 60º C, prepara la lejía agregando la potasa a los 322 g de agua destilada y disuelve bien. Sin dejarla enfriar, vierte la lejía a los aceites, mezcla con espátula sin salpicar.

4- Bate con la batidora de inmersión hasta que los aceites comiencen a emulsionar y se forme una traza. Bate durante unos 3 minutos. Tapa la ola y cocina por 10 minutos.

5- Pasado los 10 minutos chequea si el jabón está homogéneo o se ha cortado. Si lo ves cortado, agrega una o dos cucharadas de alcohol de farmacia, bate por unos minutos, esto activará la saponificación y así llegaras a la traza.

6- En menos de 5 minutos llegarás a la traza, verás que rápidamente pasa de una natilla a una pasta espesa. Tapa el jabón y cocina por 20 minutos. No lo destapes a cada rato porque evaporará demasiado su agua.

7- Cocina el jabón por dos o tres espacios de 20 minutos, removiendo bien cada 20’ para que todo se cocine de forma pareja y hasta que veas que se torna gelificado. Verás una transparencia en la pasta y estará lista.

8-  En estos momentos tienes en tu olla aproximadamente 948 g de pasta de jabón. Separa la mitad de la pasta (474 g) y guardala  en una bolsa de ziploc para otra ocación. Pesa  de 420 a 500 g gramos de agua y pon a hervir. Añade el agua a la pasta de la olla y mezcla bien con la espátula. Costará mucho, así que deja en cocción un poco más removiendo para disolver.

9- Por último agrega 29 g de solución de ácido cítrico al 20% o 85 g de solución de bórax al 33%, de esta forma neutralizamos el KOH que está libre y lo inactivamos. Mira cómo se preparan estas dos soluciones al final del paso a paso. Si no tienes ni ácido cítrico ni boráx, puedes saltar este paso, el jabón tendrá más poder de limpieza y arrastre de grasa, pero para lavar tus manos continuamente puede llegar a ser algo abrasivo, dependiendo de tu tipo de piel. 

10- Para que se integre bien la solución neutralizante hay que agregarla bien caliente y evitar que no forme una nube de jabón duro como se ve en la imagen anterior. Puedes agregar de 1 a 3 ml de aceite esencial de limón o naranjas para ayudar a la limpieza, desengrasar mejor, dar aroma y desinfectar.

 Al final del proceso obtendrás alrededor de 500 ml de jabón líquido y 470 g de pasta madre que podrás guardar en la nevera para disolver otro día que necesites reponer tu jabón líquido.  

11- Envasa el jabón en una botella con bomba dosificadora. Utilízalo dentro de los siguientes tres meses, pues no lleva conservante y si no manipulaste de forma higiénica o no lo envasaste en una botella bien desinfectada puede durar menos. Si se contamina notarás que se enturbia con un líquido lechoso en su superficie o en su base. Si es así, utilízalo para lavar los pisos o también,  lo calientas a fuego directo hasta llegar a los 70ºC-80ºC (para eliminar microorganismos) y lo utilizas para preparar una solución jabonosa potásica para controlar los pulgones y plagas de tu jardín. Igualmente, este jabón líquido lo puedes utilizar tranquilamente para controlar pulgones cuando está recien elaborado, mira el video del link para conocer la disolución ideal. 

Cómo preparar los neutralizantes

  • Solución de ácido cítrico al 20%: se prepara con 100 g de agua + 25 g de ácido cítrico (anhidro)
  • Solución de bórax al 33 %: se prepara con 100 g de agua + 50 g de bórax.

Prepararlos con agua cliente y agregarlos al jabón en caliente. Si se enfrían, calentarlos antes de agregar.

(Existen más formas de neutralizar y las veremos en el curso online)

Si no tienes aceite de oliva utiliza cualquier aceite insaturado de tu cocina: soja, maíz, girasol, canola o mezcla de semillas.

Si quieres agregar aceites esenciales puedes hacerlo hasta un 1 % o 2%.  Los aceites esenciales antibacterianos, antimicóticos y antivirales pueden agregarse y combinarse.

Puedes agregar también fragancias cosméticas hasta un máximo de 1%. Los perfumes pueden enturbiar el jabón.

Diploma de Experto en Jabones Potásicos

Aprende con nosotros a formular y elaborar jabones líquidos, en gel y en pasta y recibe tu diploma de Experto en Jabonería potásica.

Inscríbete hoy mismo!

Debido a los miles de suscriptores del club me será imposible darte un asesoramiento personalizado sobre esta técnica, sin embargo si tienes una duda puntual puedes dejarla en comentarios y trataré de responderla en cuanto pueda. Gracias.

Abrir chat